El bar pub Club Aconcagua ha sido clausurado tres veces: dos por no tener patente de salón de baile y una por no presentar permiso municipal y recepción definitiva de sus inmuebles.

Los sucesos, según el abogado demandante, vienen ocurriendo desde el año 2021.-

El pasado 21 de junio, Club Aconcagua SpA presentó una demanda civil en el Juzgado de Letras de San Felipe por ‘discriminación arbitraria’ contra el concejal de la comuna y presidente de la Comisión de Alcoholes, Juan Carlos Sabaj. La presentación se sustenta en eventuales fiscalizaciones arbitrarias y la demora en la tramitación de procesos para aperturas tras clausuras.

Felipe Muñoz, abogado patrocinante, mencionó que las primeras situaciones ocurrieron desde el año 2021 durante el primer semestre de funcionamiento, impulsadas por una supuesta persona cercana a la autoridad, quien lo habría presionado para la clausura:

«En un inicio empezaron a llegar Carabineros al local en horario de funcionamiento, señalando que llegaban por denuncias de ruidos molestos que hacían vecinos. Posteriormente nosotros, para poder funcionar, necesitábamos un proyecto acústico que esté aprobado por la Municipalidad, y eso es lo que permite y autoriza funcionar; es decir, nosotros teníamos la emisión de los sonidos conforme a la norma, pero recibimos estas acusaciones.

«También en alguna fiscalización que hicieron funcionarios de la Municipalidad de San Felipe y no Carabineros, comentaban que esto surgía a raíz de un procedimiento de fiscalización dirigido y solicitado por el presidente la Comisión de Alcholes,  dado que una vecina del lugar reclamaba por ruidos molestos.

«Los vecinos directos que están en la misma cuadra conocen la unidad de mitigación de sonido y a su vez, han estado en el lugar durante la emisión de los sonidos; es decir, lo que es el aspecto sonido nunca ha sido un problema con nuestros vecinos, sino que solamente ha sido una reacción que tomó el presidente de la Comisión de Alcoholes con ocasión de una denuncia de una persona cercana a él».

Durante el año 2022, los encargados de Club Aconcagua continuaron con las mejoras de optimización de sonido, sin embargo, según lo señalado en la demanda, Carabineros siguió concurriendo al lugar e infraccionando por ruidos molestos.

Luego de este incidente, el abogado contó que se continuó ejerciendo presión a través de fiscalizaciones. Hasta que durante la primera semana de abril de 2023 fue clausurado por un mes al no contar con patente de salón de baile, puesto que funcionarios de la Municipalidad habrían visto a dos pareja bailando el coro de una canción:

«Respecto a la discriminación arbitraria en este punto, hay muchos ejemplos de conocimiento público de bares, clubes que no tienen patentes, y es de conocimiento público que se baila y que no hay ningún tipo de fiscalización sobre ellos, menos ningún tipo de clausura por los mismos hechos.

«Se nos permitió abrir si colocamos carteles en el bar donde señalamos que estaba prohibido bailar, eso lo hicimos en 30 minutos, pero estuvimos cerrados por un mes y la tardanza de esto se debía directamente a la gestión del presidente de la Comisión de Alcoholes, quien no ofrecía ninguna solución, ni permitía ninguna solución por parte del Departamento Jurídico y del Departamento Renta, él es quien obraba directamente sobre estos departamentos obstaculizando cualquier funcionamiento normal por parte nuestra», comentó.

Luego de la reapertura, el 27 de septiembre del mismo año 2023, se clausuró por segunda vez, esto por no contar los inmuebles arrendados con permiso municipal ni recepción definitiva para desarrollar las actividades de las patentes.

Según el abogado, las obras corresponden a un arriendo previo del lugar, por lo que se contrató a un arquitecto y se invirtió once millones en mejoras.

«Esta clausura se ajustaba a una norma, pero fue dirigida totalmente por el concejal Sabaj en su calidad de presidente y esto, en palabras de los funcionarios de la Municipalidad cuando llegaron a las clausuras, señalaban derechamente que era solicitado por el presidente de la Comisión de Alcoholes, dado que recibía presiones de una amiga muy influyente.

«Durante ese tiempo fuimos incluso recibidos por el Concejo Municipal, haciéndole ver esta situación y también la anomalía que existía frente a otros locales y clubes de la ciudad que en circunstancias similares no tenían ninguna fiscalización y, por cierto, contaban con el apoyo recíproco del presidente de la Comisión de Alcoholes incluso en las juntas de vecinos donde recibía quejas de estos locales y bares. (…) En concreto contra nosotros él también obstaculizó la tramitación del permiso municipal y la recepción definitiva cuando fuimos clausurados seis meses», relató Muñoz.

Fueron seis meses que demoró el proceso hasta que aconteció la desaparición de Michelle Silva. Luego de que la Municipalidad conoció el parentesco entre la joven y la dueña de Aconcagua Club, se realiza la tramitación del permiso municipal y recepción definitiva: «Es decir, sabiendo que había un hecho de conocimiento público y que esta persona tenía alguna relación con lo que estaba ocurriendo con el Club Aconcagua, fue el único momento donde se normaliza la tramitación y se deja de obstaculizar», comentó el abogado.

El 6 de mayo de este año 2024, el bar pub realizó una solicitud de patente de salón de baile, a la fecha no han obtenido respuesta por parte de la Municipalidad.

El pasado 18 de mayo fue infraccionado el local debido a que funcionarios de Carabineros, coordinados por funcionarios de la Municipalidad, habrían sorprendido a dos mujeres bailando.

Tras la infracción, representantes de Club Aconcagua se defendieron en la Policía Local, sin embargo, el 31 de mayo son clausurados por tercera vez: «Este es el último acto de discriminación arbitraria, la información que nosotros manejamos es de distintas fuentes, pero la gravedad de todo esto es que primero, las fuentes directas de toda esta información vienen de la misma Municipalidad, los mismos funcionarios, los mismos fiscalizadores a nosotros nos cuentan quién es el que está detrás de estas fiscalizaciones, qué es lo que quiere, por qué lo presionan y de dónde vienen estas instrucciones, y siempre es señalado el señor Sabaj Paublo», explicó Muñoz.

Sumó también que Aconcagua Club SpA arrendó un hostal y shopería, el que está siendo, al igual que el bar, fiscalizado constantemente. Además, mencionó que la dueña de uno de los establecimientos vecinos dijo que en 30 años de funcionamiento, solo han sido controlados una vez.

Concejal y presidente de la Comisión de Alcoholes, Juan Carlos Sabaj Paublo. (Archivo)

«Por otro lado, Juan Carlos Sabaj Paublo, como presidente de la Comisión de Alcoholes, acude continuamente a las juntas de vecinos donde están emplazados muchos de los bares y locales en San Felipe, y recibe a diario quejas desde el punto de vista donde algunos están sin accesibilidad universal, sin cumplir con las normas constructivas, otros que tienen eventos que están fuera de lo que permiten las patentes de funcionamiento que tienen y, en definitiva, todas las irregularidades que han sido dirigidas contra nosotros, algunas totalmente a dedo, son irregularidades que son de conocimiento público por parte de la comunidad», agregó el abogado.

Consultado el concejal Juan Carlos Sabaj, señaló que no hablaría hasta tener antecedentes de la demanda, puesto que a la fecha aún no fue notificado.

 

La entrada Demandan a concejal por ‘discriminación arbitraria’ a conocido bar de la comuna se publicó primero en Diario El Trabajo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *