Izquierda, Mario Padilla Piérola, abogado del sacerdote acusado de ser falso cura. A la derecha, Felipe Barruel, abogado del Obispo Gonzalo Bravo y el Arzobispado de Santiago.

Tras querella de sacerdote acusado de impostor:

Las palabras de Jesús: «Mi paz os dejo, mi paz os doy», no se cumplieron este día lunes en una audiencia en el Juzgado de Garantía de San Felipe, porque  no hubo conciliación.

Contar que hasta ese juzgado llegaron representantes del Obispado de San Felipe encabezado por el obispo  Gonzalo Arturo Bravo Álvarez, a raíz de la presentación de una querella criminal por delitos de injurias graves presentada  por Francisco Javier Castro Figueroa, presbítero misionero, quien fuera acusado de ser un falso sacerdote.

Como se recordará, todo esto se inicia por un comunicado enviado por el Obispado a todos los medios de comunicación del Valle de Aconcagua, el cual señalaba textualmente:

Declaración sobre Falso Sacerdote en la Diócesis de San Felipe

Informamos a la comunidad de nuestra diócesis, que hemos tomado conocimiento sobre una persona quien dice llamarse Francisco Castro y se hace pasar como sacerdote, sin poder demostrar ninguna certificación ni credenciales que validen ese ministerio.

Hace algunas semanas dicha persona -que usa el Tik-Tok @el_otro_francisco para visibilizar su supuesto sacerdocio- ofició bajo engaños un matrimonio en una comunidad de la diócesis. Acciones similares han sido registradas en otras diócesis de Chile.

El Obispado de San Felipe, lamenta profundamente esta situación y a quienes eventualmente se hayan visto afectados por el oficio inválido que el Sr. Castro ejerció, como parte de su falso ministerio sacerdotal. Por otro lado, se agradece, a quien alertó de esta situación y a otras personas que ayudaron a la identificación de este impostor.

Advertimos que es importante no dejarse engañar por cobros económicos o petición de donativos de parte del Sr. Castro. Todo sacerdote católico tiene credenciales que lo certifican como tal. Es por ello, que cuando no se conozca a un supuesto ministro, debe pedírsele las debidas credenciales y en lo posible alertar de dicha situación a la comunidad.

El Obispado de San Felipe de Aconcagua, ya está encargado de la reparación de las consecuencias canónicas de esa dolosa celebración. No se descarta, en el ámbito civil, interponer eventuales acciones legales en su contra’.

Firma el Departamento de Comunicaciones del Obispado de San Felipe de Aconcagua.

 

LA AUDIENCIA

Pues bien, este lunes hubo una audiencia donde se pretendía alguna conciliación, pero eso no pasó.

Terminada la audiencia, conversamos con el abogado del querellante, Mario Padilla Piérola, quien dijo que ellos estaban ventilando un asunto bastante delicado, «ya que nuestro representado estuvo envuelto en unas injurias contra su persona, su honra, contra su calidad de sacerdote, y esperamos que esto se pueda resolver en la justicia como corresponde», señaló.

Refrésquenos la memoria, por favor, ¿de qué se trata?

– Lo que pasa que de momento no podemos dar mayores detalles porque todo es materia del proceso, no podemos adelantar, lo que buscamos es que se pueda resolver esta situación que ha causado perjuicio a nuestro representado.

Su representado fue acusado de ser un cura falso y de llevar a cabo un matrimonio, hubo una declaración pública del Obispado de Aconcagua, ¿es ese el caso que nos tiene aquí?

– Es una de las cosas que se ventilaron en este caso precisamente, pero como lo mencioné, son materias del proceso así es que no podemos dar mayores detalles por el momento.

¿Qué pasó hoy día, usted nos decía una conciliación?

– No, solamente una audiencia inicial, el proceso va a continuar, era solamente para hacerse parte en el caso de los querellados del proceso y conocer la materia básicamente de qué se trata.

¿Qué es lo que están solicitando ustedes, disculpas públicas, una indemnización económica en la querella?

– Sobre esos puntos no nos vamos a referir por el momento.

 

OBISPADO

Desde el Obispado de San Felipe, fue el abogado Felipe Barruel quien dijo que estaban ahí presentes por una querella por injurias que se presentó por parte «de una persona en contra del Obispado de San Felipe y el Arzobispado de Santiago. El contexto de esto por el momento no me voy a referir, es una audiencia preliminar en la cual nosotros esperamos dar cuenta al tribunal de que los hechos que se exponen en la querella no son constitutivos de delito de injurias. Pedimos una audiencia especial para discutir el sobreseimiento, es decir la inexistencia del delito que pretende establecer la parte querellante. Nosotros como defensa decimos que no hubo delito, por lo tanto se fijó una audiencia especial para discutir ese asunto», dijo.

Agregó que en la audiencia la jueza les consultó formalmente  si era posible llegar a una conciliación; «ni la parte querellante ni nosotros estuvimos de acuerdo con eso. No hubo discusión de ningún tema», señaló, agregando que no se iba a referir sobre lo que los querellados piden en la querella.

Se fijó una audiencia a fines de julio.

 

PENAS QUE PIDEN

Solicitan que los querellados, Obispo Gonzalo Bravo Alvarez y Monseñor Fernando Chomalí Garib, sean condenados a la pena de reclusión menor en sus grados mínimos a medio. Multa de once a veinte unidades tributarias mensuales. Al pago de las costas de la causa. Ordenar judicialmente la emisión de disculpas públicas que serán difundidas en los sitios web del Obispado de San Felipe, Iglesia.cl (Conferencia Episcopal De Chile) y Aciprensa (EWTN Global Catholic Network), así como también en las redes sociales de la parroquia Nuestra Señora de Montserrat de Puente Alto.

El comunicado deberá ser revisado y aprobado previamente por el equipo legal y autorizado por su persona.

Además, que «el área de comunicaciones del Obispado de San Felipe proceda a retirar la publicación difamatoria y cualquier contenido ilegal de las redes sociales y páginas web que hayan vulnerado el derecho a la honra pública tanto de mi persona como de mi familia».

Que el comunicado sea leído durante las liturgias y eucaristías de todas las parroquias pertenecientes al Obispado de San Felipe, así como en la sede parroquial y capillas de la Parroquia Nuestra Señora de Montserrat de la comuna de Puente Alto, el domingo siguiente a la emisión de la sentencia.

La querella fue presentada el día 12 de abril, luego otra el día 16, pero esta última no ha lugar porque ya había tramitándose una.

La entrada ‘Guerra Santa’ en San Felipe: no hubo conciliación entre las partes se publicó primero en Diario El Trabajo.

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