Instaladas en la Plaza de Armas de nuestra comuna encontramos a voluntarias de la agrupación animalista Fundación ‘Ladrando Felices’, y como medio de comunicación quisimos conocer su trabajo que, en la práctica y como suele suceder, es muy arduo, pero a la vez muy gratificante. Ver las respuestas clásicas de los animales, como el movimiento de la cola o los lengüetazos, para la fundación es lo más gratificante.

Conversamos con Marcela Carrasco, integrante de esta agrupación que ya está próxima a cumplir los dos años de funcionamiento. Nos contó que en la fundación se dedican al rescate, esterilización, adopción y cuidado de cachorros de la calle.

«Nosotros tenemos alrededor de 90 animalitos, entre ellos los de Michimalogo, Encón, El Asiento, Estero Seco, Santa Filomena, Santa María; abarcamos harto, pero tenemos muchos que están en la calle. Por ejemplo, estos tres que usted ve aquí, estaban botados en el Terminal de Buses, ¿ya? Y los dejaron ahí, y ahí están… son bastantes delicados, porque han sufrido mucho. Esa es nuestra función, rescatar, dar en adopción, esterilizar en lo que más podemos, porque realmente nosotros no tenemos mucho apoyo con eso. Sale bastante caro una, pero cuando hay gratuitas en diferentes lados, nosotros allá vamos, si es Panquehue, Panquehue nos da, o sí es Los Andes, Los Andes nos da», señaló.

Funcionan principalmente en San Felipe, sin embargo, rescatan cachorros de diferentes lados, porque este tipo de fundaciones puede funcionar de esa manera. Es decir, donde haya un animalito van y lo rescatan: «Sí, nosotros andamos en la calle. Vamos a Viña y vemos uno, el rescate ocurre igual».

La labor se intensifica cuando los animales requieren aún más cuidados, tal como ocurre en el caso de ‘Amanda’, perrita que no tiene  una mandíbula producto de un tumor y a quien hay que prepararle todos los días un menú especial. También hay cachorros con problemas de movilidad, displasia específicamente.

En esta línea, Carrasco reconoció que la misión de la fundación es complicada, ya que no cuentan con mucha colaboración. «Llega muy poco alimento, nosotras hacemos rifa acá, porque con eso podemos comprar un saquito de alimentos. Nos gastamos uno diario, hay que pensar en los hogares temporales… tenemos muchos, hay que mantenerlos y eso es caro, no sale barato».

Lamentablemente, por el tiempo que llevan no pueden acceder aún a una personalidad jurídica que les dé la posibilidad de poder optar a recursos públicos, porque todos los proyectos están destinados a fundaciones que lleven funcionando más de dos años. En el caso de ellas, recién en el mes de abril del 2027 cumplen recién ese tiempo de funcionamiento. Llevan muchos años rescatando, sin embargo, no se habían formalizados.

Para llevar a cabo su misión, se movilizan en un solo vehículo de una de las socias, porque el de Marcela se echó a perder, por lo que le toca caminar, por ejemplo, desde El Asiento hasta Bellavista y viceversa. Y no puede tomar una una micro, porque no pasan nunca, aseguró. De todas maneras, admitió que hay algo muy gratificante: «El lengüetazo de los perritos, ellos así agradecen», señaló Marcela.

Respecto a la poca ayuda, sostuvo que «puede ser que por unos malos animalistas, hemos ‘pagado el pato’ los que hacemos la pega, pero en mi caso intentamos hacer lo que más podemos con lo poquito que nos llega. Tenemos dos personas que nos colaboran; ‘Pirincho’, con un saco y medio; don Jaime con un saquito. Si tú ves, nos gastamos 30 en el mes, nos quedan 27 días con un saco», comentó.

En esta línea, si hay gente que desee colaborar, «se ve mal lo que voy a decir, pero que sea del ‘Champion Sabrokan’ hacia arriba, porque a veces nos regalan alimentos que ningún perrito come, porque son muy malos. Algunos tienen mucho papel, aunque no lo crean están mezclados con papel, entonces, el perrito por muy de calle que es, sobre todo los de nosotros, están acostumbrados por lo menos del Sabrokan para arriba; ellos no comen de otro», indicó Marcela

En página web de Fundación Ladrando Felices aparecen todos los teléfonos de contacto, donde además está la opción de apadrinar a los animalitos, algunos de ellos en condiciones bastante deplorables, que necesitan ayuda.

Respecto a su relación con las veterinarias de la zona, quiso hacer hincapié que con la Veterinaria Municipal no hay ningún problema, «pero no sé quién dio la orden que no pueden tratar el parvo (virus) y TVT (Tumor Venéreo Transmisible). No tratan ningún perrito, no les ponen antibióticos, analgésicos, solamente el vacunatorio funciona sumamente bien con esterilizaciones de gatitos machos, perros machos, pero hembras no se esterilizan. Eso es algo en que la Municipalidad de San Felipe en realidad está en deuda con nosotros, porque nosotros hacemos un trabajo que corresponde netamente al municipio, que es rescatar y trabajar en TVT», aseguró.

En ese contexto, contó que cada quimioterapia a causa de un TVT les cuesta 25 mil pesos para un perrito de la calle. «Tenemos que nosotros costearlo, llevarlo donde un veterinario que haga el trabajo, porque tampoco ellos (Veterinaria Municipal) están haciendo el trabajo. Sí, nosotros llevamos el medicamento, de poner la quimio… eso para nosotros es horrible, se mueren en la calle con eso».

En la actualidad, la Fundación Ladrando Felices la conforman en total cinco personas, las que se instalan en la Plaza de Armas de San Felipe los miércoles, jueves, viernes y algunos sábados.

Con su puesto instalado en Plaza de Armas de San Felipe, vendiendo números de la rifa y recibiendo donaciones.
Con su puesto instalado en Plaza de Armas de San Felipe, vendiendo números de la rifa y recibiendo donaciones.
Las voluntarias de Fundación Ladrando Felices junto a ‘Princesa’, perrita en adopción.
Las voluntarias de Fundación Ladrando Felices junto a ‘Princesa’, perrita en adopción.

La entrada La sacrificada pero gratificante labor de Fundación ‘Ladrando Felices’ se publicó primero en Diario El Trabajo.