• Inspirada por personas que marcaron su camino solidario, entrega servicios gratuitos a adultos mayores de escasos recursos, labor que desarrolla junto a su hija Ana Karen y en coordinación con la Ollita Común de la comuna.-

Un corte de cabello, una manicure o una limpieza facial pueden parecer pequeños gestos, pero para quienes no cuentan con los recursos necesarios para acceder a estos servicios, significan mucho más que un cambio de imagen. Así lo entiende Carla Taucan Aboal, propietaria del salón Carlita’s Hair Styling, ubicado frente a la Plaza de San Esteban, quien destina parte de su trabajo a apoyar gratuitamente a personas mayores de la comuna.

Con once años de experiencia en peluquería y estética, Carla ha convertido la solidaridad en una parte importante de su oficio. Su iniciativa permite que personas mayores en situación de vulnerabilidad accedan a distintos cuidados personales, contribuyendo no solo a su imagen, sino también a su bienestar emocional y autoestima.

La motivación nació gracias a Vladimir, una persona que la invitó a cortar el cabello a adultos mayores de una residencia de larga estadía. Aunque él ya falleció, Carla recuerda su influencia como un momento decisivo en su vida.

«Siempre he tenido un espíritu solidario, pero cuando todo esto comenzó, llegó a mi vida un ángel llamado Vladimir, quien me invitó a cortarle el cabello a los adultos mayores de una casa de larga estadía. Él ya no está en este mundo, pero dejó una huella imborrable en mi corazón. Creo que es importante nombrarlo, porque marcó un antes y un después en mi espíritu solidario», relató.

Posteriormente, su vínculo con Elizabeth Lara, integrante de la Ollita Común de San Esteban, fortaleció este compromiso y le permitió conocer de cerca las necesidades de adultos mayores de escasos recursos.

«Su compromiso con la labor social me inspiró a seguir aportando, porque sentí que era una hermosa manera de retribuir a esta comuna que me recibió con los brazos abiertos», explicó.

 

UN TRABAJO EN EQUIPO

La iniciativa la desarrolla junto a su hija Ana Karen Páez, quien colabora con servicios de manicure, pedicure y limpieza facial, complementando el trabajo de Carla, dedicado principalmente a la peluquería, tinturas, alisado y colorimetría.

De esta manera, ambas logran entregar una atención más completa a las personas beneficiadas, aportando sus conocimientos y tiempo para que la tercera edad pueda disfrutar de una jornada de cuidado personal sin tener que preocuparse por el costo.

«Para mí, no se trata solamente de un servicio de belleza, sino también de entregarles compañía, alegría y la oportunidad de sentirse queridos y valorados», señaló Carla.

Según los antecedentes entregados por Elizabeth Lara, esta colaboración ha permitido atender gratuitamente a alrededor de 50 adultos mayores al año, incluyendo servicios de peluquería y cuidado personal. En algunos casos, incluso se utilizan productos propios del salón para evitar que las personas recurran a alternativas de menor calidad por motivos económicos.

Carla dedica generalmente un día completo al mes, habitualmente los lunes, para realizar esta labor solidaria. La coordinación se lleva a cabo a través de Elizabeth Lara, quien conoce las necesidades de la comunidad y facilita el contacto con las personas que requieren apoyo.

Además, la peluquera procura llegar a quienes tienen dificultades para trasladarse hasta su local, realizando visitas a domicilio cuando es necesario.

«Creo que, cuando alguien necesita ayuda, no siempre podemos esperar que venga hacia nosotros; muchas veces somos nosotros quienes debemos acercarnos», expresó.

Para Carla, continuar con esta iniciativa es una manera de agradecer lo que la vida le ha entregado y de contribuir al bienestar de quienes más lo necesitan.

«A veces pensamos que para ayudar necesitamos tener mucho, pero yo creo que basta con tener un corazón dispuesto a dar. Un corte de cabello, una manicure o una limpieza facial pueden parecer algo sencillo, pero para un adulto mayor pueden significar un momento de alegría, compañía y amor. Y mientras tenga la posibilidad de hacerlo, voy a seguir entregando ese granito de arena a mi querida comuna de San Esteban», concluyó.

Ana Karen Páez, hija, junto a Carla Taucan. Ambas comparten esta labor solidaria en beneficio de los adultos mayores de San Esteban.
Ana Karen Páez, hija, junto a Carla Taucan. Ambas comparten esta labor solidaria en beneficio de los adultos mayores de San Esteban.
Ana Karen aporta con servicios de manicure y cuidado personal.
Ana Karen aporta con servicios de manicure y cuidado personal.
Carla realiza cortes de cabello y otros servicios de peluquería gratuitos.
Carla realiza cortes de cabello y otros servicios de peluquería gratuitos.

La entrada Peluquera aconcagüina dedica una jornada al mes para embellecer gratuitamente a personas mayores se publicó primero en Diario El Trabajo.