Poeta, senador, diplomático y Premio Nobel de Literatura. Pablo Neruda nació en Parral en 1904, creció en Temuco y publicó “Crepusculario” en 1923 y “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” un año después. Su carrera diplomática lo llevó por Asia y Europa. Durante la Guerra Civil española defendió a la República y participó posteriormente en la llegada a Chile de refugiados españoles a bordo del Winnipeg.
En 1945 fue elegido senador e ingresó al Partido Comunista. Tras el comienzo de la persecución contra esa colectividad salió al exilio y allí terminó “Canto general”. De regreso en Chile continuó su producción literaria y en 1971 recibió el Premio Nobel. Dos años después, tras el golpe de Estado, murió en Santiago.
La muerte del poeta
Pablo Neruda murió el 23 de septiembre de 1973 en la Clínica Santa María, 12 días después del golpe de Estado y un día antes de viajar a México. Su asistente, Manuel Araya, declaró en 2011 a la revista Proceso que el poeta había sido asesinado mediante una inyección aplicada en el abdomen por un agente del régimen militar que se hizo pasar por médico. Ese testimonio dio origen a la investigación judicial.
Rodolfo Reyes, sobrino de Neruda y abogado querellante en la causa, ha seguido el proceso desde sus inicios. En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, se refirió a los antecedentes reunidos durante estos años y al estado actual de la causa.
En 2013, tras la exhumación de sus restos, el primer panel de peritos, integrado por especialistas chilenos y extranjeros, concluyó que la causa de muerte correspondía al cáncer de próstata metastásico que padecía Neruda. En 2015, nuevos análisis detectaron la presencia de Staphylococcus aureus en sus restos.

En 2017, un segundo panel encontró ADN de Clostridium botulinum en un molar del poeta. El hallazgo abrió una nueva línea de análisis para determinar el origen de la bacteria y su eventual relación con la muerte. Reyes entregó su interpretación de esos antecedentes: “Más que la muerte, es directamente el asesinato de Pablo Neruda, porque la ciencia ya habló, la ciencia ya está en conocimiento. Los laboratorios máximos internacionales de Canadá y Dinamarca encontraron en su osamenta gran cantidad de Clostridium botulinum y una bacteria que se llama Alaska E43 que nunca debió haber estado en la osamenta de Neruda, porque eso es del laboratorio”.
En 2023, un tercer panel de expertos revisó los antecedentes y concluyó que el certificado médico de defunción emitido el 24 de septiembre de 1973 no era válido para establecer la causa de muerte. El documento consignaba una caquexia provocada por un cáncer metastásico de próstata. Esta pericia no estableció por sí misma una nueva causa de muerte ni atribuyó responsabilidades por el fallecimiento.
La causa continúa a cargo de la ministra en visita Paola Plaza. Después de ese tercer panel, la magistrada realizó consultas a los laboratorios de Canadá y Dinamarca y a los metaperitos que participaron en los análisis. También solicitó antecedentes a laboratorios chilenos, entre ellos los de la Universidad de Chile, la Universidad Católica y la Universidad de los Andes. Según Reyes, estos respondieron que no contaban con la tecnología ni los conocimientos necesarios para pronunciarse sobre los estudios extranjeros.

A comienzos de septiembre de 2026, Plaza volvió a enviar consultas a los laboratorios extranjeros y a los peritos. “La ministra, recién a principio de este mes, le envió una serie de preguntas a los laboratorios extranjeros y a los peritos”, explicó Reyes.
El abogado apuntó al tiempo que lleva abierta la causa: “Después del 2011, estamos en el 2026, llevan 15 años y sigue ahí. Entonces, yo le digo, la justicia cuando tarda no es justicia”.
Reyes sostiene que los antecedentes reunidos permiten establecer que Neruda fue víctima de una intervención de terceros: “Qué duda cabe, las pruebas están y la justicia tarda. Han pasado largos 15 años de investigación y pruebas contundentes que este fue un homicidio por agentes del Estado en septiembre de 1973”.
Sobre las responsabilidades que, a su juicio, podrían determinarse judicialmente, agregó: “Estamos aún en esta etapa, y los abogados consideramos que existen pruebas, indicios y presunciones múltiples y reiteradas que ya permiten establecer en forma judicial que Neruda fue asesinado. En cuanto a autorías, complicidad y encubrimiento, este fue un crimen de Estado”.
El legado del poeta
Reyes también planteó que la discusión sobre la militancia política de Neruda no debiera desplazar el reconocimiento de su obra. “Pero eso debiera terminarse de una vez por todas y valorizar lo que es el poeta, la obra, su sentido social, que todo el mundo conoce y nos sentimos orgullosos de lo que es Pablo Neruda”, subrayó.
En esa misma línea, apuntó a la permanencia de su poesía más allá de sus posiciones políticas: “Lo que trasciende y va a trascender siempre, independientemente de la concepción política que tenía Pablo Neruda, que era del Partido Comunista, lo que va a trascender es su obra poética, ‘Canto general’, ‘Alturas de Machu Picchu’ y la gran vasta poesía que tiene en el mundo”.
Así, Reyes remarcó el lugar que ocupa Neruda en la literatura chilena: “Ahora Neruda va a prevalecer en el tiempo y es un orgullo para Chile tener un poeta de esa clase y de esa dignidad social que tuvo Pablo Neruda”.
La entrada Neruda, 53 años después: la obra que trasciende y la muerte que aún se investiga se publicó primero en Diario y Radio Universidad Chile.





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