La adhesión de Chile al denominado “Escudo de las Américas” generó un nuevo frente de cuestionamientos políticos al Gobierno. El foco de las críticas no está solo en los alcances de la iniciativa, sino también en la información entregada por La Moneda sobre los compromisos asumidos.

La controversia adquiere especial relevancia luego de que el propio ministro de Defensa, Fernando Barros, afirmara a comienzos de septiembre que Chile aún no formaba parte de la coalición y que sus alcances no estaban suficientemente definidos.

El Ejecutivo presentó la incorporación como un mecanismo de coordinación voluntaria entre 15 países para combatir el crimen organizado transnacional, con énfasis en intercambio de información, inteligencia, capacitación y coordinación fronteriza. Además, el Presidente José Antonio Kast señaló que no se trata de un tratado internacional ni implica cesión de soberanía u operaciones militares estadounidenses en territorio nacional.

Presidente José Antonio Kast.
Presidente José Antonio Kast. Foto: Prensa Presidencia.

Sin embargo, el documento conjunto que se puede leer en el sitio web del gobierno estadounidense y que fue suscrito por los países participantes contempla tres pilares: económico, de seguridad y de coordinación multilateral. Entre sus objetivos figuran explorar mecanismos de revisión de inversiones, proteger cadenas de suministro de minerales críticos, promover regulaciones para proveedores confiables de infraestructura digital, coordinar sanciones contra organizaciones criminales y fortalecer el intercambio de inteligencia. También plantea solicitar a la OEA una reunión de consulta vinculada al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

Desde el Ejecutivo, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, defendió el alcance de la adhesión y sostuvo que “lo que se ha firmado por estos 15 países es la intención de avanzar en la cooperación mutua para el combate del crimen organizado y el terrorismo en los aspectos de defensa de la soberanía, economía y, por supuesto, en temas de seguridad, pero siempre teniendo como enemigo o adversario al crimen organizado y el terrorismo”.

En la misma línea, el canciller Francisco Pérez Mackenna descartó que la adhesión implique el uso de fuerzas militares y la vinculó directamente con la cooperación internacional contra el crimen organizado. “Es en la línea del compromiso de Santiago, una coordinación, un esfuerzo al que Chile adhiere con otros 14 países para el combate contra la delincuencia organizada transnacional”, remarcó.

Presidente Kast y canciller Francisco Pérez Mackenna en la Asamblea General de la ONU.
Presidente José Antonio Kast y canciller Francisco Pérez Mackenna en la Asamblea General de la ONU. Foto: Gobierno de Chile.

Asimismo, el canciller detalló las áreas en que, según el Gobierno, se traducirá concretamente la adhesión y descartó intromisión en asuntos ajenos a la seguridad. “No tiene nada que ver con eso, tiene simplemente que ver con este esfuerzo para combatir el crimen”, señaló.

En ese marco, mencionó mecanismos para “seguir la ruta del dinero” y destacó el intercambio de información, inteligencia, datos y el entrenamiento de las policías que permitirá la adhesión a la coalición internacional. “El aterrizaje concreto de las cosas prácticas que vayan a generarse a partir de esto va a ser siempre, siempre, respetando las normas, la legislación y la Constitución de cada país”, enfatizó.

Oficialismo defiende adhesión

En el Congreso Nacional, el senador Iván Moreira (UDI) defendió la incorporación y afirmó que “sería un absurdo no participar en el Escudo de las Américas cuando Chile ya tiene participación en una agenda de seguridad regional”.

“Todo se enmarca en la soberanía que siempre va a tener Chile en lo legislativo, en lo jurídico. No hay uso de militares. Ni militares de Estados Unidos van a venir a Chile”, sostuvo. Moreira, no obstante, marcó una diferencia respecto de la Corte Penal Internacional: “Lo que no podemos aceptar es que en algún momento se quisiera terminar con la Corte Penal Internacional”.

El senador independiente Rodolfo Carter coincidió en que la adhesión no corresponde a un tratado internacional. “Lo primero es llamar a la calma. No se trata de un tratado internacional; los tratados tienen que pasar por la Cámara de Diputados y el Senado”, señaló.

Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabeza encuentro del Escudo de las Américas en el marco de la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas.
Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabeza encuentro del Escudo de las Américas en el marco de la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas. Foto: Casa Blanca.

Carter agregó que “en ningún caso significa una subordinación respecto de un presidente” y sostuvo que el foco debe estar en las organizaciones criminales transnacionales y no en la figura del presidente Donald Trump.

Oposición acusa falta de información

Desde la oposición, en cambio, el diputado Gonzalo Winter (FA) centró sus críticas precisamente en la diferencia entre la explicación entregada inicialmente por el Gobierno y el contenido del documento internacional.

“El Gobierno anunció que Chile se incorporaba al Escudo de las Américas diciendo que se trataba de una iniciativa de seguridad para combatir el crimen organizado. Hoy, Estados Unidos lo contradice”, afirmó.

Winter remarcó que el documento incorpora “seguridad económica, revisión de inversiones, minerales críticos, infraestructura digital y coordinación multilateral”, por lo que, a su juicio, “no estamos hablando solamente de crimen organizado, sino de una alianza que compromete intereses económicos y estratégicos de Chile”.

Además, el frenteamplista subrayó que el Ejecutivo debe explicar “por qué nos incorporó y cuáles son los compromisos que está asumiendo”. Si bien afirmó que respalda la cooperación internacional contra el crimen organizado, cuestionó que los antecedentes disponibles permitan determinar todos los alcances de la adhesión. “Evidentemente que no nos están diciendo toda la verdad, si es que en cada comunicado el Escudo de las Américas es una cosa distinta”, lanzó el legislador.

Una crítica similar planteó el diputado Marcos Barraza (PC), quien acusó al Gobierno de actuar “con opacidad y por la política de los hechos consumados”. Según relató, primero el Ejecutivo señaló que estaba observando la iniciativa, luego que evaluaba incorporarse y finalmente anunció la adhesión “de manera abrupta, de manera inconsulta, sin informar al Congreso de Chile”.

Para el parlamentario, el documento estadounidense demuestra que el acuerdo también abarca materias económicas, como cadenas de suministro de materiales críticos, lo que —según sostuvo— excedería el ámbito de la seguridad pública.

La diputada Lorena Pizarro (PC), por su parte, anunció un oficio al ministro de Relaciones Exteriores y cuestionó duramente la incorporación. “Hemos oficiado al Gobierno porque nos parece impresentable y gravísimo habernos sumado a este Escudo de las Américas, contraviniendo toda norma internacional y, por sobre todo, pasando por sobre el Congreso de Chile”, detalló. Pizarro sostuvo que “hoy tenemos Operación Cóndor 2.0” y enfatizó que “no podemos permitir que la represión se vuelva a instalar en nuestro continente”.

El diputado Marcos Ilabaca (PS) defendió, en tanto, los argumentos que buscarán abordar mediante la interpelación al canciller Pérez Mackenna. “Son errores de amateur que están exponiendo a nuestro país”, afirmó, y lamentó que “nuevamente el Gobierno de Estados Unidos” haya entregado antecedentes sobre los contenidos del acuerdo que no aparecieron en la comunicación inicial de La Moneda.

La entrada Escudo de las Américas: oposición critica opacidad del Gobierno y oficialismo defiende adhesión a la iniciativa internacional se publicó primero en Diario y Radio Universidad Chile.