En conversación con la primera edición de Radioanálisis, la abogada y exconsejera del Consejo de Defensa del Estado, María Inés Horvitz, abordó las implicancias de la decisión de la Corte Suprema de remover a 11 jueces que fueron investigados por viajar al extranjero mientras se encontraban haciendo uso de licencias médicas.
El proceso, inédito en el máximo tribunal, se conoció el viernes 11 de septiembre luego de que el Pleno concluyera la revisión de los cuadernos de remoción que permanecían vigentes, y se originó a partir de investigaciones por viajes fuera del país realizados durante períodos de licencia médica.
Para la también profesora titular de Derecho Penal de la Universidad de Chile, el problema de fondo excede a la Corte Suprema y apuntó a una demora legislativa que se arrastra por décadas.
“Veo ahí una cierta pasividad de todos los gobiernos hasta ahora, en el sentido de no dar curso rápido a este tipo de reformas que se requieren con mucha urgencia”, sostuvo Horvitz, quien advirtió que “no podemos seguir sabiendo de más escándalos dentro del Poder Judicial sin que se resuelva un problema institucional. No personal, institucional”.
En esa línea, recordó que “esto tiene mucho tiempo sin resolverse” y que ya desde los años 90 se discute la necesidad de crear un “gobierno judicial” separado, una alternativa que ha sido planteada desde el mundo político, así como también a nivel académico.
Consultada por el alcance de la señal que envía la Corte Suprema, Horvitz reconoció que “la Corte Suprema ha dejado muy claro que va a haber tolerancia cero con los temas de probidad, si bien esto no es una mirada compartida unánimemente por todos los ministros de esa instancia judicial”.
Según la abogada, “no cabe duda de que es una señal muy potente de la Corte Suprema en el sentido de que no va a admitir faltas a la probidad dentro del cuerpo judicial”.
“La razón fundamental de esta decisión tan drástica tiene que ver con que los jueces no solamente tienen que ser probos (…) sino también por el deterioro de la imagen del Poder Judicial que todos conocemos y que se ha producido en los últimos años”, agregó.
Sin embargo, la abogada puso el foco en las deficiencias del procedimiento. Para Horvitz, uno de los puntos más débiles es la falta de criterios públicos que expliquen por qué unos jueces fueron removidos y otros no.

“Cuando no hay transparencia, siempre surge la sospecha de parcialidad, de que pueden haber motivos que no son justificados para remover a un juez. Eso es lo que empaña todo este proceso”, advirtió.
Esa sospecha, dijo, se ve reforzada por la diferencia de trato entre casos. “No es bueno tener esa sospecha de que pueden haber sesgos, que algunos que tenían mejor llegada con algunos ministros o no hayan tenido un tratamiento más favorable que otros”, señaló, y aludió a que tres ministros de Corte de Apelaciones no fueron removidos mientras que varios jueces de primera instancia sí lo fueron.
Frente a ese escenario, la profesora de la U. de Chile relevó la importancia de que el sistema político impulse una reforma estructural. “Debiera existir una forma en que se buscara una mayor independencia e imparcialidad respecto de aquellos que deben enjuiciar jueces, que no sean los propios jueces, y sobre todo los superiores jerárquicos, que tienen mucho poder respecto de los inferiores jerárquicos”, planteó.
Así, insistió en la necesidad de establecer “un gobierno judicial, es decir, una instancia separada del Poder Judicial, una instancia más bien de carácter administrativa, aunque esté compuesta por jueces, pero no solamente por jueces.”
La entrada María Inés Horvitz tras remoción de 11 jueces: “Veo pasividad de los gobiernos por no cursar una reforma del Poder Judicial” se publicó primero en Diario y Radio Universidad Chile.





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