La Cámara de Diputados aprobó en general este miércoles el proyecto conocido como Ley Antibarricadas 2.0, pero el Gobierno perdió una votación clave durante su tramitación. Por 72 votos a favor, 61 en contra y una abstención, los diputados aprobaron una indicación del socialista Raúl Leiva, que excluye de la nueva figura penal las reuniones, huelgas y manifestaciones pacíficas.

La propuesta del Ejecutivo buscaba ampliar la legislación vigente y sancionar también las interrupciones parciales de la circulación, incluso cuando no existiera violencia o intimidación. Con la indicación aprobada, el proyecto que ahora pasará al Senado queda más acotado y más próximo al alcance de la normativa vigente desde 2020.

Leiva defendió la modificación durante la discusión y sostuvo que se buscaba evitar que la nueva norma terminara sancionando penalmente manifestaciones desarrolladas de manera pacífica.

Este jueves, el diputado Marcos Ilabaca (PS) cuestionó el alcance de la propuesta del Ejecutivo: “Lo que se intentaba hacer era tratar de sancionar penalmente a aquellas personas que legítimamente se pronuncian y manifiestan su descontento respecto a medidas de la autoridad”. Sobre la indicación aprobada, agregó: “Fue una indicación que nace desde la bancada del Partido Socialista, a través del diputado Leiva, a la cual suscribimos muchos, que deja sin efecto, finalmente, lo intentado por el gobierno”.

Diputado Marcos Ilabaca. Sebastian Cisternas/Aton Chile.
Diputado Marcos Ilabaca. Sebastian Cisternas/Aton Chile.

La indicación tuvo respaldo de parlamentarios de distintos sectores, entre ellos representantes del PDG, Evópoli, independientes y el Partido Nacional Libertario.

Desde la UDI, el diputado Eduardo Cretton, integrante de la Comisión de Seguridad, cuestionó el alcance que terminó tomando la iniciativa: “El espíritu de este proyecto era que las obstaculizaciones parciales también tuvieran una sanción, no de cárcel, sino que de multa en este caso. Por eso creemos que esta indicación viene a desnaturalizar por completo el proyecto que había presentado el Ejecutivo en esta materia”.

La votación se produjo en ausencia del ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, cuya cartera tiene a su cargo la Agenda contra el Crimen Organizado y el proyecto de Antibarricadas. En la Sala estuvieron el ministro de la Segpres, José García Ruminot, y la subsecretaria Constanza Castillo. Horas antes, en Icare, Arrau había planteado: “Yo por mí, no iría al Congreso, porque creo que la gestión es tremendamente más importante”. El ministro explicó que su presencia en el Parlamento le resta tiempo a sus tareas de gestión y manifestó su intención de reducir sus visitas a la sede legislativa.

Ilabaca cuestionó los dichos de Arrau y apuntó al papel que corresponde a un ministro en la discusión legislativa. “Él tiene un doble rol. La gestión, por un lado, y su rol en términos de ayudar a generar leyes que, en definitiva, enfrenten uno de los problemas más graves que hoy día Chile enfrenta. Y ahí lo único que hace es demostrar su verdadero rostro”, planteó.

Martín Arrau.
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau. Foto: Aton.

Luego profundizó sus críticas al Partido Republicano y al titular de Seguridad: “El Partido Republicano detesta la democracia, detesta el diálogo, no le gusta conversar, le gusta imponer, le gusta el autoritarismo. Y lo que el ministro Arrau demuestra solamente es su veta autoritaria y, claramente, por él, este Congreso Nacional no existiría”.

“Por él, la protesta social y el derecho a manifestar una opinión contraria tampoco es aceptable y debería ser delito. Por él, volverían los peores días oscuros de la dictadura en nuestro país”, acusó el socialista.

Por parte del Gobierno, García Ruminot defendió la necesidad de ampliar la regulación sobre las barricadas y puso como ejemplo las interrupciones parciales de calles. “Hay barricadas que consisten en que no se cierra completamente la calle, sino que la mitad de la calle, pero eso igualmente impide que pasen las ambulancias, los carros de bomberos, los particulares cuando van a su trabajo, cuando llevan los niños al colegio, cuando van a un consultorio”, afirmó.

Sobre la indicación aprobada, el ministro sostuvo que el Ejecutivo deberá revisar su alcance durante la discusión en el Senado: “No estamos en contra de la protesta pacífica, pero tampoco estamos de acuerdo en que eso permita, eventualmente, continuar con barricadas o continuar con situaciones que impidan el acceso a la libre circulación”.

Cabe señalar que, durante su tramitación en el Senado, la iniciativa podría mantener, modificar o rechazar la excepción aprobada por la Cámara de Diputados.

La entrada Ley Antibarricadas 2.0: indicación del PS excluye protestas pacíficas y oficialismo acusa “desnaturalización” del proyecto se publicó primero en Diario y Radio Universidad Chile.