Este miércoles, el Presidente José Antonio Kast confirmó la designación de Gonzalo Arenas como el nuevo subsecretario General de Gobierno. En su primera vocería, descartó adoptar un estilo confrontacional. Mientras, desde la oposición cuestionaron que el cambio de nombre sea suficiente.

Arenas, exdiputado y exmilitante de la Unión Demócrata Independiente (UDI), llega al cargo tras desarrollar una trayectoria académica. Aunque dejó la militancia gremialista hace algunos años, definió su figura como “independiente pro Kast”.

El nuevo subsecretario mantiene una relación política de larga data con el Presidente y con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, con quienes coincidió durante su etapa parlamentaria. Esa cercanía, según planteó, será un factor relevante para ejercer sus funciones y contar con el respaldo necesario para representar la posición oficial del Ejecutivo.

En cuanto a sus tareas, Arenas encabezará vocerías lunes, miércoles y viernes y descartó introducir cambios en la Secretaría de Comunicaciones.

Claudio Alvarado y Gonzalo Arenas. Paul Plaza/Aton Chile.

En su debut, el nuevo vocero descartó un tono confrontacional con la oposición: “Yo no espero hacer una vocería que trate de implementar una especie de guerrilla comunicacional con la oposición ni mucho menos”.

Por contraparte, Arenas aclaró que buscará un estilo “directo, llano, ojalá lo más pedagógico posible para que la ciudadanía entienda los grandes avances que ha logrado este Gobierno en los pocos meses que tiene”.

La autoridad explicó que su tarea estará respaldada por el trabajo conjunto con el resto del Ejecutivo y por la confianza del Jefe de Estado. “Lo importante para que algún vocero tenga peso es contar con el respaldo del Presidente de la República y en este caso también con el respaldo del biministro Claudio Alvarado”, valoró el subsecretario.

La autoridad agregó que participará del comité político y de las instancias relevantes para la toma de decisiones, con el propósito de comunicar posteriormente sus definiciones.

Vocería Gonzalo Arenas. Paul Plaza/Aton Chile.

¿Qué opina el Congreso del nuevo nombramiento?

Desde el Congreso Nacional, el diputado de Renovación Nacional, Diego Schalper, valoró que La Moneda haya optado por concentrar la responsabilidad comunicacional en una autoridad específica.

“Nos parece bien que el Gobierno haya tomado la decisión de empoderar a una persona concreta con fijar la línea comunicacional”, expresó el jefe de bancada de RN, quien ya había reparado en la necesidad de una figura que comunicara las prioridades del Ejecutivo. 

El diputado del Partido de la Gente, Juan Marcelo Valenzuela, descartó evaluar la nominación pero sí apuntó a los problemas de La Moneda para transmitir avances de su gestión. “Cuando no se muestran avances o no se comunican los avances de buena manera, eso va deteriorando las expectativas de las personas”, advirtió.

De parte de la Democracia Cristiana, el diputado Álvaro Ortiz cuestionó que el cambio de vocero pueda resolver las dificultades del Ejecutivo si no existe claridad sobre sus objetivos y atribuciones. “Si no tienen claro lo que van a decir, dónde poner los énfasis, si no tienen claro cuáles son las atribuciones que se le van a entregar, más allá de solo ser vocero, entonces vamos a volver al mismo problema que estamos teniendo desde el 11 de marzo de 2026”, afirmó.

Gonzalo Arenas. Paul Plaza/Aton Chile.

Por su lado, el diputado socialista César Valenzuela planteó que el problema del Ejecutivo trasciende la elección de un nuevo portavoz y apuntó a una crisis de credibilidad. “Lo relevante es entender que el problema del Gobierno no es solo un problema comunicacional. El problema del Gobierno es muchísimo más de fondo”, indicó, y cuestionó que la administración continúe atribuyendo sus dificultades a la gestión anterior.

Valenzuela también criticó el cumplimiento de los compromisos adquiridos durante la campaña presidencial: “De poco sirve cambiar la vocería, nombrar un vocero, si el problema real del Gobierno es que es incapaz de cumplir sus compromisos de campaña”. 

En tanto, la diputada del Frente Amplio Lorena Fries cuestionó que el nombramiento de Arenas represente una solución a las dificultades de La Moneda. “Un cambio de nombre no va a cambiar el desorden y la incapacidad de comunicación que tiene este Gobierno”, comentó, advirtiendo que se trata del tercer intento de la administración por establecer un esquema de vocería en sus primeros siete meses.

Arena viene a “ordena las comunicaciones”

Desde el análisis político, las primeras evaluaciones valoran las ventajas del nombramiento por la trayectoria política de Arenas. Sin embargo, advierten que el éxito dependerá de las reales atribuciones que tenga en su cargo.

En diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile, el cientista político y académico de la Universidad de Talca, Mario Herrera, aseguró que la designación permite ordenar las comunicaciones del Gobierno.

“Ordena las comunicaciones de cara a los medios de comunicación que saben cuál es el interlocutor con el cual tienen que relacionarse, ordena la comunicación con respecto a la ciudadanía que va a entender cuál es la postura oficial del Gobierno, pero también contribuye a mejorar la comunicación interna”, apuntó el experto en mención a la comunicación con los propios ministerios, delegaciones presidenciales y seremis.

Claudio Alvarado y Gonzalo Arenas. Paul Plaza/Aton Chile.

No obstante, el experto advirtió que por sí solo el nombramiento no asegura una mejora en la estrategia comunicacional. “Una buena comunicación requiere no solamente tener un buen comunicador, sino que también requiere tener espacios en términos políticos de coordinación. Tener un vocero oficial es necesario, pero no suficiente para poder tener una buena comunicación política desde el Gobierno”, expresó, y recordó el ejemplo de lo ocurrido con Mara Sedini a inicios del gobierno.

El académico también destacó que la vocería debe asumir la contingencia y responder frente a los problemas que afectan al Ejecutivo, más allá de difundir sus anuncios. “Sea cual sea el estilo, lo importante es que el vocero entienda que los ministerios sectoriales son los encargados de dar las buenas noticias y los grandes anuncios, mientras que la vocería más bien se hace cargo de las malas noticias, de la contingencia y de los problemas del día a día”, expuso Herrera.

En su participación en el panel de Radioanálisis, Rodrigo Arellano, doctor en Derecho y Políticas Públicas y vicedecano de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, destacó tres elementos favorables en la elección de Arenas: su conocimiento del Estado, su experiencia parlamentaria y su cercanía con Kast.



“Yo creo que el vocero debe tener algunos elementos. Uno, conocimiento profundo del Estado. Saber cómo se desarrolla el Estado, la tramitación de los proyectos de ley y la estructura (…), en este caso sí la tiene. Él fue parlamentario y ha sido miembro de un partido político, lo que también te ayuda a efectos de poder al menos coordinar ya con un partido”, valoró el académico.

No obstante, planteó interrogantes sobre el rango institucional de la autoridad y la relación entre la vocería y el Ministerio del Interior: “¿Corresponde o no al vocero tener un grado subsecretario o grado ministerial? Y separar la cartera de Interior también de la vocería. Yo creo que Interior debiera separarse”.

La entrada ¿Fin de los problemas comunicacionales? Las dudas ante la llegada de un nuevo vocero a La Moneda se publicó primero en Diario y Radio Universidad Chile.