La polémica visita del presidente de Argentina, Javier Milei, a España comienza a reflejar un problema cada vez más evidente para el mandatario libertario. El desgaste de una figura que construyó su capital político mediante la confrontación, pero que ahora enfrenta las contradicciones de su propio discurso. Los desencuentros diplomáticos, las polémicas con la prensa y una recepción menos entusiasta de sus aliados se suman a una economía que no consigue traducir sus avances macroeconómicos en mejoras sostenidas para la población.

Milei cerró el miércoles 21 de octubre su séptimo viaje a España desde que asumió la presidencia. Llegó a Madrid para participar en actividades económicas y académicas, y también para fortalecer sus vínculos con la derecha española a poco más de un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre.

Sin embargo, su agenda resultó más limitada de lo esperado. No consiguió reunirse presencialmente con Santiago Abascal, líder de Vox, quien alegó compromisos electorales y solo conversó con él por videollamada. Tampoco se reunió con Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, ni con el rey Felipe VI, quien declinó recibir al mandatario argentino alegando que el protocolo español exige una reunión entre presidentes primero. Así, su principal encuentro político fue con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.

El presidente de Argentina, Javier Milei, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
El presidente de Argentina, Javier Milei, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Foto: Prensa Isabel Ayuso.

La ausencia de Abascal resultó especialmente llamativa. Hasta ahora había acompañado a Milei durante sus anteriores visitas, ambos promovían una alianza internacional de fuerzas de ultraderecha y eran especialmente cercanos. Sin embargo, la cercanía con el mandatario argentino parece haber adquirido un tinte negativo en el periodo de campaña española. La ausencia llamó la atención y desde Argentina se cuestionó que Milei haya viajado hasta España para sostener una videollamada.

Milei, por su parte, mantuvo su tono confrontacional. Durante su intervención en Nueva Economía Fórum, volvió a atacar al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y comparó a los españoles que escaparon en la guerra civil con los argentinos que han migrado a España en los últimos años por “culpa del kichnerismo” y que ahora tienen su “sucursal con el socialismo” español. Para luego calificar al mandatario socialista como un “impresentable dictador”.

Además, acusó de corrupción a Sánchez y llamó a los españoles a sacar a los socialistas “a patadas” del poder. La cancillería española condenó sus dichos como una injerencia en asuntos internos.

La polémica se extendió a la prensa. Milei descalificó a periodistas de Clarín, Cadena SER y La Sexta, incluso ante preguntas sobre las dificultades de los hogares argentinos para llegar a fin de mes.

El presidente de Argentina, Javier Milei, en el Nueva Economía Fórum.
El presidente de Argentina, Javier Milei, en el Nueva Economía Fórum. Foto: Nueva Economía Fórum.

Su presencia en la Universidad Rey Juan Carlos también motivó protestas estudiantiles contra sus políticas de austeridad y dejó una frase que se volvió viral en redes sociales, cuando aseguró que disfrutó “más que su primer Playboy” la lectura del libro Teoría del Valor de Gérard Debre.

Paradójicamente, esas polémicas podrían haber beneficiado a sus adversarios. El Partido Socialista Obrero Español, PSOE, aprovechó las declaraciones para impulsar la consigna “zurdos y orgullosos”.

Mientras, los críticos revivieron las contradicciones del discurso del propio Milei contra los privilegios de la “casta”. Sus frecuentes viajes internacionales se financian con recursos públicos, cuando en su mayoría se tratan de actividades de carácter privado o ideológicas.

Según un cálculo publicado por La Nación, operar el avión presidencial entre Buenos Aires y Madrid, ida y vuelta, supone entre 300 mil y 400 mil dólares, todo para un viaje de dos días, donde la reunión más importante fue con la jefa administrativa de la capital del país.

Frontis de la sede del PSOE en España con un mensaje alusivo a la visita de Milei. Foto: Redes sociales del PSOE.

Su enfrentamiento con Sánchez, tampoco es un episodio aislado. En 2024, otra visita a España provocó una crisis diplomática tras sus ataques contra el líder del PSOE y su esposa, que llevaron al retiro de la embajadora española en Argentina

Una racha de enfrentamientos diplomáticos

La confrontación internacional de Milei, es parte de un cápitulo más amplió que esta semana también alcanzó a Brasil, a pocos días de la segunda vuelta presidencial entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro, Milei cuestionó a Lula y sugirió un posible fraude electoral, pese a que el gigante sudamericano constituye uno de los principales socios comerciales argentinos.

En Chile, las controversias por el Estrecho de Magallanes, la proyectada conexión marítima con las Malvinas y sus declaraciones sobre Salvador Allende mostraron que las afinidades ideológicas tampoco eliminan los conflictos estratégicos entre países.

En paralelo, Milei profundiza su alineamiento con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, incluso frente a conflictos internacionales en los que poco tiene que ver Argentina. Su proximidad con estas figuras abre interrogantes sobre las prioridades internacionales de Argentina y expone otra tensión de su relato: quien promete enfrentar a las élites presenta su cercanía con dirigentes poderosos como uno de los atributos de su gobierno.

El presidente de Argentina, Javier Milei, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: Presidencia de Argentina.

El desgaste dentro de Argentina

Tras casi tres años en el poder, las provocaciones ya no bastan para responder por los resultados de la administración. El caso de la criptomoneda LIBRA, cuya promoción por Milei dio paso a investigaciones judiciales, se suma a las causas que afectaron al exvocero Manuel Adorni y a la Agencia Nacional de Discapacidad. Aunque se trata de procesos distintos contra el presidente, golpean la promesa de terminar con las prácticas de la política tradicional.

Su principal argumento continúa siendo económico. El gobierno de Milei redujo considerablemente la inflación desde diciembre de 2023 y mantuvo resultados fiscales positivos, pero persisten dificultades sociales.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la pobreza pasó del 28,2% en el segundo semestre de 2025 y al 32,3% en la primera mitad de 2026, aunque sigue por debajo del 41,7% registrado al final del gobierno anterior. El desempleo llegó al 7,9% y la actividad económica retrocedió en julio. Mientras el ejecutivo exhibe estabilidad macroeconómica, numerosos hogares siguen enfrentando problemas de empleo, ingresos y costo de vida.

AtlasIntel y Bloomberg situaron en octubre la aprobación de Milei en 38,5%, frente al 57,2% de desaprobación. El índice de confianza en el gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella cayó cerca de un 19% entre enero y septiembre.

De cara a las elecciones de 2027, el oficialismo y el peronismo aparecen prácticamente empatados en intención de voto, aunque algunas proyecciones de segunda vuelta todavía favorecen al presidente. Su desgaste, por tanto, no significa una derrota asegurada ni una recuperación automática de la oposición.

Lo que comienza a cambiar es el significado de su propia figura. La motosierra, los insultos y el rechazo al protocolo sirvieron para presentar a Milei como un dirigente ajeno al poder. Pero esos símbolos pesan de otra manera cuando quien los utiliza debe administrar el Estado, justificar sus gastos y responder por los resultados. El desafío ya no es demostrar que puede confrontar con la vieja política, sino que los sacrificios exigidos a los argentinos pueden traducirse en mejoras concretas para su vida cotidiana.

La entrada Milei y el desgaste de su estrategia política: el viaje a España revela los límites de su motosierra se publicó primero en Diario y Radio Universidad Chile.