- «Que lindo que esté esa iniciativa».-
La reciente semana, las diputadas del Partido Social Cristiano, Sara Concha y Francesca Muñoz (PSC) pidieron al Poder Ejecutivo que se declaren días nacionales de la Oración y la Biblia, petición que, como en muchas otras, ha traído adeptos y detractores.
En este sentido, y caminando hacia la Catedral de San Felipe a oficiar una misa, Diario El Trabajo encontró al obispo de Aconcagua, monseñor Gonzalo Bravo Álvarez, quien de inmediato nos dijo que se agradecía el hecho de generar instancias de valor pero que estas debían estar primero en la educación: «Yo percibo que cada enseñanza tan eficientista hacia un efecto económico y de curricular, no está dejando espacio para que la gente tenga otros valores. El problema de salud mental en Chile es altísimo, no hay ninguna instancia que se dedique, entonces, si estas ideas van en la línea de poder promocionar los valores en las personas me parecen formidables», dijo.
Pero le encantaría que también hubiese una retroalimentación e introspección más profunda, «sobre que estamos formando en la educación. Siento que la educación no está llegando a los niveles con mucha agresividad, hay problemas muy serios que se están reflejando en todo tipo de cosas, entonces, qué lindo que esté esa iniciativa, pero qué bueno sería que esto sirviera como un cincel que despertara una obra de arte, esculpir en otra dimensión de la educación», señaló.
De todas maneras admitió que le gustaría que instauraran estos dos días, pero solo si ayuda, porque si tener estas jornadas se va a transformar en una distancia con el mundo no cristiano, «no creo que sea fecundo y nosotros tenemos que tener como país iniciativas que convoquen a la paz al encuentro.
«Hay demasiados golpes efectistas en nuestra dimensiones políticas que van destruyendo una credibilidad en el mundo político en el social. Chile es uno de los países de la OCDE de mayor nivel de desconfianza, entonces, todo lo que sirva para unir, gratificar el encuentro es plausible y uno sin lugar lo apoya, pero insisto, pasar del suceso al proceso me parece determinante para que nuestras generaciones, las próximas que vengan en edad y en mayores expectativas, puedan tener un conocimiento que hasta el momento no tienen», estableció el obispo.
Sobre acciones que se realizan en cuanto a salud mental, Bravo las desconoce; eso sí, imagina que se hace mucho «pero los resultados son muy bajos. Veo hoy en día que la gente es agresiva los profesores están súper indefensos respecto a los alumnos, a los propios apoderados, en el mundo de la salud veo a una persona que atiende… le dan garabatos a cada rato, también por otro lado la gente se siente mal atendida; veo que es un problema que no ha sido asumido, entiendo que es multifacético, multifactorial, entiendo que un niño no ha tenido amor, cariño de papá, de la mamá y se va a comportar de una manera distinta a lo cual yo me comporto, que he tenido un papá, mamá presente, por lo tanto, insisto, son problemas multifactoriales que van en lógicas distintas de un suceso puntual legislativo a un proceso o desarrollo legislativo», enfatizó.
– En cuanto al rol de la familia como núcleo fundamental de la sociedad, porque muchos mandan a los niños al colegio para que sean los profesores los que lo eduquen, ¿qué pasa con ese rol?
– La familia hoy día debe ser lo más importante. Mira, yo visito mucho la cárcel, 90, 95% de las personas que están internas no es por solo maldad, es que han tenido precariedades afectivas desde que nacen; no son recogidos, nunca les han dado un beso, nunca han dado un abrazo; les ha generado una violencia impresionante. ¿En el mundo de la corrupción cuántas familias? ¿El mundo del éxito, de la prostitución, de la pornografía, el mundo de tener una seguridad? Cuando se dice que en Chile hay poca confianza… obviamente, las personas nunca han recibido espacios de confianza mínimos en la cual te permita a ti poder establecer relaciones de confianza y humanas, por lo tanto, creo que las familias es algo que debe protegerse e incluso el ministerio se llama Ministerio de Desarrollo Social y Familia, pero al parecer la familia es como el pariente pobre en este tema…
– En ese sentido monseñor, alguna reflexión final
– Sí, primero decir que yo le doy gracias al Señor por las familias de nuestra Diócesis, porque hoy día siento que sí están tratando de incrementar; no hay familias perfectas, la mía no es perfecta, me imagino que la tuya tampoco, hay mucha gente que está viviendo sola, solamente un 37% de las familias en Chile es de papá, mamá e hijo. Hay familias nuevas que son monoparentales, hay donde solo hay mamá, abuelitas, hay personas que son solas y se dicen familia porque tienen solo un perro o tienen una mascota. Entonces, la diversidad de las familias, pero en todas ellas si hay una conjunción de darles las bases familiares para darles un sustento afectivo… me parece determinante y eso la fe puede ayudar muchísimo.


La entrada Obispo se refiere a idea de instaurar días nacionales de la Oración y la Biblia se publicó primero en Diario El Trabajo.













